La parroquia de San Martín de Tours es una comunidad de fe, con una historia de novecientos años, que, ininterrumpidamente, ha venid celebrando los divinos misterios, Eucaristías, Bautismos, Matrimonios, funerales, catequesis, etc; es decir, la misión pastoral De la Iglesia. Se trata de una Parroquia rica tanto de tradiciones como de historia, de lo cual, testifica su patrimonio heredado de los siglos pasados. Las cofradías, unas penitenciales y otras de piedad, se remontan al siglo XVI. Se debe destacar la fiesta patronal del once de noviembre, con la procesión con el Santo Patrono. El famoso Corpus Chico que organiza la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz. La procesión del Cristo el catorce de septiembre. Y el centro del año litúrgico las celebraciones de la Semana Santa y el Triduo Pascual, llenos de solemnidad. La cofradía de Ánimas y Santo Cristo de fuera de la Iglesia de San Martín, con diferentes actos a lo largo del año.
También tiene su sede canónica en esta parroquia las cofradías de Nuestro Señor Jesús de la Redención y María del Dulce Nombre, que ha cumplido ambas veinticinco años de existencia. De otra parte, la cofradía de Ntra. Sra. Del Carmen fundada en el año 1694, con su tradicional novena en el mes de Julio. Sin olvidar las nuevas realidades que han ido surgiendo últimamente en la parroquia, vida ascendente, lectura creyente y una Comunidad Neocatecumenal. Todo ellos, es la realidad viva de esta Parroquia. Y, desde luego, fundamental la catequesis de niños, jóvenes y adultos. La liturgia ha adquirido, por otro lado, gran solemnidad con el Nuevo Órgano y, como no, el coro que ya ha cumplido cincuenta años. Sin olvidar la Cáritas Parroquial con sus voluntarios.
El origen de la Iglesia se documenta en el año 1029, según señala el famoso historiador Claudio Sánchez Albornoz. La Primitiva Iglesia, de la que hoy no se conserva nada, se alzaba extramuros a pocos metros de la muralla romana. Posiblemente, en una zona civil y comercial «La Cannaba». Y, en el año 1114, se habla de San Martín del Mercado. El artículo 46 del Fuero de León establecía el mercado en 1017. De lo que se puede afirmar que fue siempre una Iglesia vinculada al comercio, mercado y demás actividades relacionadas y también a los gremios, carniceros, plateros, azabacheros, zapateros. De hecho, es la sede canónica de la cofradía de San Crispín, zapateros leoneses. El archivo parroquial aporta documentos sobre la relación con los gremios. Igualmente, el archivo conserva los libros Sacramentales desde el siglo XVI.
En cuanto a la arquitectura de la Iglesia se destaca el ábside poligonal que es de transición del románico al gótico, posiblemente de principios del siglo XIII. Cuenta con tallas de gran calidad como la Piedad de Luis Salvador Carmona del año 1750. La Virgen del Carmen que, erróneamente, se había atribuido a Gregorio Fernández. Más bien, es del entorno de Tomás de Sierra, escultor leonés afincado en Medina del Rioseco, realizada entre 1690 – 1700. Los retablos churriguerescos son de gran factura sobresaliendo la Anunciación del retablo de San José. El escultor contemporáneo José Luis de la Cuevas Pérez ha realizado últimamente el Cristo de la Agonía y San Martín a caballo cortando la capa.
La Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz, ha depositado en la parroquia el Lignum Crucis de su propiedad regalado en 1959 por D. Luis Almarcha, Obispo de León, procedente de la reliquia de la Cruz de Santo Toribio de Liébana.
Conserva una custodia (1530) usada en la octava del Corpus, de Fernand González, discípulo del gran orfebre Enrique de Arfe. Y un cáliz regalo de Carlos III.
En el territorio de la parroquia se situaba el barrio judío con su sinagoga y sus callejas estrechas, en el vivió uno de los judíos más universales Moisés de León – Mosé bem Tob (1240) autor del libro del Esplendor o Zohar, que forma parte de la cábala.
